sábado, 23 de noviembre de 2019

EL GRAN MOTOR DEL CAMBIO


Cuando hablamos de consumo tecnológico saludable nos referimos a las decisiones que tomamos sobre el consumo y que repercuten a nuestra salud y seguridad física. Realmente no le damos la importancia tan grande que tiene.
Nuestra sociedad vive un momento en el que el consumismo está en auge y no somos, en muchos casos, conscientes de las repercusiones. Si pensamos en las edades más moldeables, como la adolescencia, observamos que su consumo tecnológico cada vez es mayor. Esto se puede deber a que no hemos recibido suficiente educación sobre ello. 
Algunas de las consecuencias que surgen estarían reflejadas en el siguiente enlace:


Nuestro tiempo libre se ve lleno de momentos de ocio compulsivo. Compramos videojuegos, teléfonos, televisiones, tablets… y todo esto nos aleja de socializar, relacionarnos con el entorno. Pasamos a ser pantallas hablando con pantallas, no hay sentimiento ni implicación.
Una ética de consumo sería la forma de educar en la manera de realizar los gastos, sabiendo lo que es necesario y construyendo una serie de puntos en los que argumentar la forma de consumir.
Si indagamos sobre el gasto mundial para fabricar un móvil, un ordenador, una tablet… nos daríamos cuenta del problema tan grande que existe. La mayoría de estos aparatos tienen entre sus componentes coltán, un material que se consigue en países en vías de desarrollo y que la forma de obtenerlo en muchos casos no es para nada ética. Las condiciones de los trabajadores que lo consiguen son inexistentes, en ocasiones mueren a la hora de extraerlo.
Para que estemos más informados de dónde procede el coltán y cómo se extrae os dejo este artículo tan interesante:



Estamos poniendo en juego la vida de personas por cambiar al último modelo que acaba de salir para no estar pasados de moda.
Por ello mismo debemos reciclar nuestros aparatos, darles más uso, no cambiarlos inmediatamente porque ha salido un modelo superior. Las materias primas con las que se realizan tendrán un fin y por ello debemos tener un consumo responsable y reciclarlos en la manera de lo posible. 
 

La reducción del consumo digital empieza desde las familias. Cuando en ocasiones unos padres proporcionan una pantalla a un niño para que se distraiga, estamos mostrando al niño un ocio del que no es consciente y el cual repercutirá en su salud. Si en vez de eso le damos juguetes, realizamos salidas en familia a la naturaleza, a visitar una ciudad, un museo… estaremos mostrando al niño diversas formas de ocio y de consumismo saludable. Esto nos llevará a reducir el excesivo uso de las tecnologías digitales.

Los estudios realizados nos indican que no debemos proporcionar ninguna pantalla los dos primeros años de vida a los niños. Puede sonar imposible o muy complicado, ya que lo natural es dársela actualmente, pero generamos una necesidad que no existía.
Las grandes empresas tecnológicas tienen profesionales que controlan la forma de consumir del ser humano para que sus necesidades tecnológicas cada vez sean mayores. La obsolescencia programada es la vida útil que tienen los dispositivos y que las empresas configuran para que su vida sea cada vez más corta. Esto genera la necesidad de tener que actualizar nuestros elementos tecnológicos cada vez más a menudo.

Estamos destruyendo el medio ambiente y el aumento del consumo tecnológico ayuda a ello. Actualmente contribuye en un 2% al deterioro del planeta.

Seamos conscientes de la repercusión que estamos creando. Animo a todas las personas a proporcionar otros medios de ocio y tiempo libre a los menores que tengan cerca. Si educamos en un consumo tecnológico responsable, volveremos a abrir los puentes de relaciones personales cerrados, evitaremos discusiones familiares innecesarias, fomentaremos la creatividad, el libre pensamiento, la autocrítica, la necesidad de asombrarse por aprender cosas nuevas…

Para que nos sea más fácil llegar a mejorar la situación os dejo un enlace que nos da consejos básicos para fomentar el consumo saludable en nuestro entorno.

https://www.cinteco.com/consejos-basicos-para-fomentar-el-uso-saludable-de-las-nuevas-tecnologias/

Está claro que educar tecnológicamente podemos realizarlo en los menores o en las personas que tengamos a nuestro alrededor, pero debemos comportarnos de la misma manera. No podemos hablar de lo perjudicial que es y el estar enganchados a ello. Como ocurre en la vida, el exceso en nuestras acciones es perjudicial.
Con todo esto quiero manifestar que si hacemos un uso tecnológico responsable nos enriqueceremos y ampliaremos horizontes.
La tecnología debería ser una ayuda, no una necesidad. A continuación, os dejo un vídeo muy explicativo. Todos actualmente parecemos robots a los que nos han abducido las grandes tecnologías.
Espero que reflexionemos sobre ello y mejoremos nuestra sociedad tecnológica.

Os muestro en un vídeo sobre el que deberiamos reflexionar:


Apostemos por un uso tecnológico saludable y un consumismo sano.


No hay comentarios:

Publicar un comentario